The only exception

The only exception

3.1.10

Mistake

Los errores, que palabra tan complicada, tan espeluznante que te eriza la piel y hace que te estremezcas de manera sobrehumana. Es aquella que trae miedo, inseguridades, torpezas, confusiones, lágrimas y por último la muerte. La muerte de esa relación, el derrumbamiento de aquel puente que te unía a la otra persona como por arte de magia. Es el pensar que ahora ya no hay nada entre nosotros, que no hay ni un simple sentimiento que nos sostenga en la unión de nuestros cuerpos separados por el cortante aire que flota sin preocupación.

Si tenemos que ponernos a analizar mi hipótesis sobre los errores, nos encontraremos con más de un camino, con más de una respuesta. Es que es tan amplio el poder de deducción y entendimiento que podremos desarrollar para este tema, que no acabaríamos nunca de terminar de redondear una de las tantas respuestas que se nos pueda cruzar.

Me encuentro en la siguiente situación:

Compartí desde hace mucho tiempo una relación amistosa que se termino convirtiendo en lo que todos definen como relación amorosa (yo prefiero llamarlo ese ALGO). Cualquiera hubiera apostado a la relación como la más duradera que jamás se haya observado por la naturaleza humana, pero no, la gente cometió un error- primero en la lista de lo que serán muchos.
¿Cómo empezó la decadencia de esa relación? Primer intento que alejase de mí, corte rotundo de la relación sin un fundamento claro. Dos semanas después vuelve a pedirme perdón diciéndome que se había dado cuenta de lo mucho que yo le importaba y lo que yo significaba en su vida (puros cuentos chinos). Cuando las cosas parecían estar bien, época coincidente con mi cumpleaños, todo se vino abajo. Discusiones y demás cosas llevaron a otras, y hace un mes no cruzamos palabras, mas que para discutir sobre cosas pasadas.

Si él se hubiera parado a pensar durante una milésima de segundo que era lo correcto para hacer, no hubiera pasado nada de lo anterior. Los errores nos llevan a pagar cuentas eternas, la perdida de un ser querido, de ese compañero, de esa “alma gemela” que nos estaba acompañando por el difícil camino de la vida.

La gente en general ya no piensa en nada, no para, se entierra en sus asuntos, se encarcelan en una rutina aburrida de la cual no pueden salir. ¿Qué clase de vida es esa? Cuando nos invaden los errores y caemos una y otra ves en ese error, cuando el pozo se hace ya tan profundo que no podemos ver la luz. Cuando ya el golpe constante en la cabeza no nos hace despertar ¿Qué tendremos que hacer? Cuando de los errores ya no se aprende, cuando la vida ya no sorprende ¿Cuáles son los pasos a seguir?

Muchas dudas quedarán sin respuesta, y muchas otras encontrarán más de mis hipótesis. Pero yo sigo firmemente sosteniendo que el amor no existe.

No hay comentarios:

Publicar un comentario